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Kaivalya es una escuela de Yoga dirigida por Isabel Cervantes, con más de 24 años dedicada a la transmisión y enseñanza del yoga, formada en Hatha Yoga, Kundalini Yoga, Canto Védico, Meditación Transpersonal y Mindfulness, así como en otras disciplinas relacionadas con el yoga y el crecimiento personal.

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Equilibrio Con Yoga Para Niños

Cómo dominar el equilibrio mediante el yoga para niños

El control que tenemos sobre nuestro cuerpo no vino a nosotros fácilmente. Es un hermoso proceso en el que hemos aprendido, con los años, a entenderlo y a conectarlo con nuestro cerebro.

Sin embargo, los adultos a veces requieren de práctica para mantener el equilibrio necesario en el yoga. Imaginemos entonces, la concentración que necesitan los pequeños para equilibrarse cuando practican yoga para niños; quizá sea más complicado, pero pueden dominarlo más pronto de lo que podrías imaginar.

Las posturas de yoga ayudan a nuestros niños a concentrarse en sus movimientos y generar conciencia sobre su cuerpo. Sin duda el equilibrio es una parte muy importante dentro de la práctica y con estos tips podremos lograr importantes avances:

Primero que todo: Es normal caerse

Porque de eso se trata el aprendizaje. Cuando estamos en clases, se nos puede olvidar que estamos para aprender y sentimos una presión o un temor a equivocarnos que nos impide salir de aquella zona de confort que nos separa de lo que es nuevo, de lo que estamos dispuestos a hacer ¿Te ha pasado? Todos hemos estado allí. El yoga para niños nos permite enseñarles de manera profunda lecciones importantes sobre la vida, como esta.

El Método Suryakiranam los ayuda y los acompaña a sentirse libres de críticas o juicios, entendiendo que nadie espera de ellos nada de lo que no sean capaces de hacer desde el respeto y la autoestima. Entonces cuando le quitamos esa presión de encima, le damos todo el apoyo que necesitan para triunfar con sus posturas de yoga.

Abre los brazos como un equilibrista

Nos gusta usar la imaginación. Si llevamos a los chicos a pensar en una cuerda floja o en una película de Kárate, romperemos el hielo para empezar a relajarnos. Hacer la postura del águila (Garudasana) dos veces: una con los brazos cruzados en el pecho y otra con los brazos abiertos. Se experimentan diferentes dificultades pero descubrirán una manera más sencilla de mantener el equilibrio.

El siguiente tip puede presentarse como un “truco” para balancearse menos que les va a encantar:

Comienza desde el suelo hacia arriba

Una vez que se ha perdido el miedo a una caída rutinaria, tenemos que explicarles el poder de una buena base. Cuando nos enfocamos en una correcta posición del pie -o cual sea la parte del cuerpo sobre la que nos estamos apoyando-, sentimos el peso y podemos concentrarnos en distribuir la fuerza para que nuestra base se mantenga equilibrada.

Podemos intentar un ejercicio partiendo desde la postura de la montaña (Tadasana): Cierra los ojos por un momento para sentir cómo cambia el peso dentro de sus pies mientras se tambalean. Mantén el equilibrio enfocándote en los pies que permanecen planos en el piso, luego abre tus ojos y sé consciente del esfuerzo que hacen tus pies. Y así, pasa a las siguientes posturas de nuestras clases de yoga para niños cuando se sientan cómodos.

Cerrar los ojos nos permite intentar enfocarnos claramente en otros sistemas de equilibrio que no notamos con nuestra visión activa.

Mirar a un punto fijo

Aprovechando que estamos utilizando la visión para entender nuestro equilibrio, se nos hará más fácil comprender este tercer tip. Cuando fijamos la vista en un punto frente a nosotros, ya no nos distraemos con lo que podemos ver a nuestro alrededor y aún así mantenemos nuestra percepción del espacio. En las prácticas de yoga para niños lo explicamos con una dinámica muy divertida, que ahora les comparto:

Regresamos a la postura de la montaña (Tadasana) con los ojos cerrados. Nuevamente les costará un poco mantenerse en equilibrio, luego le pedimos que repitan la postura con los ojos abiertos y preguntamos  cómo se les hizo más fácil.

Luego, pasamos a la postura del árbol (Vrksasana) y nos preparamos para la parte divertida: Primero, movemos los ojos de un lado a otro mientras estamos dentro de la postura y segundo, mirando una figura en particular dentro del espacio o a su propia nariz frente al espejo.

Si repites el ejercicio dos veces, más de uno se reirá. Te reto a medir cuánto tiempo tardarás tú en sonreír con ellos.

Hablando de risas… piensa en tu ombligo

Así como lo lees. En el ombligo está nuestro centro, y con ello la fuerza del torso que nos ayuda a mantenernos derechos, y por lo tanto, equilibrados. Además, sin querer te obliga a recapacitar acerca de tu respiración, porque los pulmones estarán más dispuestos a recibir oxígeno. Hacer que los chicos piensen en su ombligo les resultará gracioso.

Puedes pedirles que cada vez que digas “ombligo”, ellos recojan su abdomen. Esto no solo les ayudará con su respiración sino también a rectificar las posturas de yoga sobre las que están trabajando. Si no ayuda, al menos se divertirán.

Imagina que estamos flotando

La imaginación siempre será un factor importante en el trabajo con los niños. Cuando dictamos las clases de yoga en Barcelona con los chicos, nunca dejamos de lado la imaginación.

Hacerlos pensar que son tan ligeros que pueden llegar a flotar no solo les ayudará a pensar menos en su equilibrio, sino también a relajarse.

Si antes de iniciar cualquier postura que exija equilibrio los incitas a pensar que son tan ligeros como un pequeño globo y que a medida que respiran se van elevando, los llevarás a un espacio tranquilo dentro de su mente.

Como docente, mi corazón se llena al percibir que los pequeños desarrollan cada vez más su aptitudes en el yoga.

Como adultos, estamos inculcando un valor que guiará a la mayoría de estos niños por el resto de sus vidas. Les estamos brindando herramientas para que puedan encontrar un oasis en el yoga entre todo el caos que les depara el mundo exterior; y les enseñamos que lo más importante para focalizarse en el camino está dentro de ellos mismos.

Solo tenemos que respirar, cerrar los ojos y sentir.

Próximamente comienza la formación del Método Suryakiranam Yoga para Niños y Adolescentes en Madrid y Barcelona.

Las inscripciones y nuestras puertas están abiertas. Para apuntarte, solo tienes que ser mayor de edad, escribir al correo suryakiranam.yogakids@gmail.com y solicitar un cupo para reservar una plaza.

 

“Cuando me escucho, me abro un espacio de comprensión sanadora”. 

Isabel Cervantes

Creadora del Método Suryakiranam Yoga para Niños y Adolescentes

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